viernes, 2 de agosto de 2013

Capitulo 23.

Me desperté y ví a Rubius a mi lado con el brazo hechado sobre mí, estaba un poco mosqueada todavía por lo de anoche, asi qué, quité su brazo de encima mia y ,como todavía tenía sueño, me fuí a dormir al sofá. Se despertó Miriam y cuando fué a la cocina, me vió en el sofá dormida y decidió despertarme: ·Lidia... ¿Qué haces? ·Dormir... ·¿Te has peleado con Rubius? ·Sigo mosqueada por lo de anoche. ·Tía, él te quería proteger. ·¿Y tenía que utilizar la violencia? ·Joder... Estaba super borracho. ¿Qué va a hacer? ·Pues que se controle, que yo no quiero que se meta en lios. ·Bueno... Levantá y ven a desayunar. Luego, si eso, hablas con él. ·Vale... Estaba desayunando cuando Rubius se despertó y vino a la cocina: ·Lidia. ¿Estás bien? ·Perfectamente. ¿Y tú? ·Lidia, no te mosquees. Por favor... Yo te amo. ·Y yo también te amo más que a nadie en el mundo, Rubén. Pero no me hizo gracia lo de anoche. ·Te juro que no volverá a pasar, mi amor. Venga que hoy nos vamos a Ibiza, no estés así. ·Bue... Es que no me puedo enfadar contigo. ·Ni yo contigo, cielo. Eres demasiado perfecta. ·Vale. Para ya. Desayuna y ponte a preparar las maletas conmigo... Pero prometeme que no me volverás a hacer esto. ·Te lo prometo por lo que quieras, Lidia. ·Te creo, mi vida. ·Menos mal... Por que sino tendría que hacerte una sorpresa, ya me lo he ahorrado. ·¡Oye! ·Era broma, mi amor. A ti te tengo que sorprender siempre. Te amo. ·Ois... Y yo. Eres adorable. Empezamos a preparar las maletas juntos y Miriam y Mangel también. Con todo listo, llamamos a Cheeto y a Triana para ir al aeropuerto todos. Después de ir a donde estaban Cheeto y Triana, pedimos un taxi que nos llevara al aeropuerto. Ya allí, esperamos el avión. Miriam estaba super nerviosa ya que nunca se había subido en un avión. Triana también estaba nerviosa por que se casaría con Cheeto en Ibiza. Y yo estaba muy tranquila, yo era la única que ni tenía nada interesante. Bueno sí, para mí Rubius era lo más interesante y perfecto del mundo. Nos montamos en el avión. Estuvimos dormidos hasta que llegamos. Cuando llegamos, fuimos al hotel, dejamos las maletas y caimos rendidos en nuestras respectivas camas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario