sábado, 5 de octubre de 2013

Capitulo 31.

Me desperté y decidí despertar a los demás, que estaban dormidos, y prepararnos rápido para ir al hospital. Desayunamos y nos preparamos lo más rapido posible. Nos dirigimos al hospital y vimos a Mangel llorando, miré a Rubius y a Triana. Rubius corrió hacia Mangel, le importaba bastante Mangel... Corrimos detrás de Rubius. ·Mangel... Tio, ¿Qué ha pasado?- le dijo rubius- ·Ru-Rubius... Nos quedamos todos en silencio. ·Rubius, Miriam ha entrado en... ·¿Enserio?... En Co... -No le dió tiempo a terminar la palabra- ·Sí, en coma... ·¿Y que pasa con el bebé? ·Dicen los medicos que lo más probable es que lo halla perdido... Triana y yo nos miramos, estabamos casi llorando. ·¿Podemos ver a Miriam? -Dije yo- ·Si... Es esta habitación. -Me dijo Mangel señalando una puerta- ·Rubius, ¿Vienes? ·Eh... Vale. Ahora vengo, Mangel. ·Vale, Rubius... Entramos y estuvimos allí un rato, intentando decirle cosas a Miriam, aunque no contestara. Rubius salió para estar con Mangel y Triana y yo nos quedamos en la habitación. ·Lidia, me siento mal. ·¿Por qué? Tu no tienes la culpa... ·Lo sé, pero ella ha perdido el bebé, esta en coma y, encima, me gusta su novio. Joder, me da mucha lástima... ·No te preocupes, todo saldrá bien. ·Eso espero... ·Entonces, hasta que todo esto no pase, no vamos a Málaga. ·Bueno... Como tu quieras. ·¿Es qué quieres ir? Con todo lo que esta pasando. ·Pues por eso quiero... Para descansar, pero tampoco quiero dejar a Mangel y a Miriam solos. ·Ya... por eso. Salimos de la habitación y Mangel y Rubius estaban hablando con los medicos y los medicos estaban bastante tristes... Todavia no dijeron nada... Nos acercamos a ellos. Y los medicos ya nos contaron todo: ·Mirad, chicos... Siento mucho los que os voy a decir... El impacto fué muy fuerte en la cabeza y ha dañado una parte importante del cerebro y tendremos que operarla mañana tan temprano como sea posible. Pero no estamos seguros de que vaya a salir bien, tenemos grandes medicos... Pero nunca o casi nunca hemos operado a personas con el daño cerebral que tiene Miriam. Haremos todo lo que podamos... Y lo siento mucho por ella... Todos estuvimos llorando y sin ganas de hablar... Mangel se volveria a quedar esa noche y Triana decidió quedarse con él, para que no estuviera solo y no se sintiera tan mal. Rubius y yo nos dirigimos a casa, ya que no nos dejaban estar todos esa noche. Ni si quiera cenamos y nos fuimos a dormir deprimidos. Nos quedamos en la cama despiertos hablando un poco hasta que nos quedamos dormidos.

Capitulo 30.

Me desperté, me dirigí al salón y vi a Triana hablando por teléfono dando explicaciones con lo que paso con la boda. Desayuné con los demás. Cuando terminé vi que Triana todavia estaba hablando por teléfono, estaba preocupada por quien era quien llamaba. Ya, por fin, termino de hablar y se dirigio a mi como agobiada: ·Eh. ¿Qué ha pasado? ·Todos los invitados llamandome, que que habia pasado con la boda y eso... Claro, no pude llamar a nadie con lo de el hospital, preparar las cosas para volvernos y ya sabes... ·Ya, tia... Pero... ¿Vas a volver a Málaga? ·Joder, tia. No tengo ganas. ·¿Por qué? Si allí esta tu madre y eso. ·Por que también esta Cheeto. ·¿Y qué? No creo que lo vuelvas a ver. ·¿Y si nos encontramos? ·No te preocupes, no lo haras. Te hará falta volver con tu familia unos dias, eso voy hacer yo. La semana que viene, si quieres, nos vamos las dos a Málaga. ·Bueno, vale. Peeeero... Aquí esta... ·Ah ya. Man... -no me dejo terminar de hablar- ·Ssshh... Que te oyen. ·Vale, vale. No digo nada. Bueno, pero ya lo volveras a ver cuando vuelvas otra vez a Madrid. No te preocupes. ·Vale, me hará falta volver... Y olvidarme un poco de todo. ·Ahí esta. Bueno, vamonos a arreglar que quiero tomar un poco el aire. -le dije mientras me dirigia a la habitación- Le pregunte a los demás si querian venir y prefirieron quedarse. Triana y yo fuimos a dar vueltas por Madrid, yo ya me sabia muy bien la parte del centro de Madrid, asi que, me parecia imposible perderme por allí. Fuimos por muchas tiendas de todos tipos. Llegamos a casa y Rubius y Mangel estaban todavia dormidos, mientras Miriam, se fué a hacer la compra para comer. La verdad, podia haber avisado y hubieramos comprado nosotras la comida, pero como ella quiera... Dejamos las cosas que compramos en nuestros cuartos y fuimos a despertar a los chicos. Eran las 4 de la tarde y Miriam no habia llegado todavia, además de tener hambre, estabamos preocupados. De repente, sonó el móvil de Mangel: ·¿Sí? ·Emm... ¿Tú eres el novio de Miriam? ·Sí, ¿Qué pasa? ·Miriam esta aqui en el hospital, ha tenido un accidente con un coche. Rapidamente Mangel colgó y se dirigió hacia el hospital, nosotros no sabiamos nada de la llamada esa y nos lo explico por el camino lo que habia pasado. Nos dirigimos todos hacia el hospital. Cuando llegamos, allí estaba Miriam en una camilla dormida. Mangel estuvo hablando con los medicos. Todavia tenian que terminar de hacerle unas pruebas, estaba insconciente desde el accidente y no se habia despertado todavia. Mangel decidió quedarse allí hasta que le dieran el alta a Miriam. Los demás estuvimos alli unas horas pero seguia sin despertarse, estuvimos muy preocupados. Nos dijeron que volvieramos a casa, Mangel se quedó allí toda la noche y los demás volvimos. Mañana nos dirian los resultados de las pruebas y iriamos a ver si Miriam se habia despertado. Llegamos a casa y cenamos los tres juntos una pizza que pedimos, no teniamos ganas de cocinar. Después de cenar, estuvimos hablando un poco del tema sobre lo que habia pasado y lo preocupados que estabamos por Miriam. Vimos una película y, después, fuimos a dormir.

viernes, 30 de agosto de 2013

Capitulo 29.

Me desperté en urgencias al lado de Triana: ·Triana, ¿Estás bien? ·Sí, perfectamente. No te preocupes. Desayunamos y esperamos a que llegara el médico, le dio el alta a Triana y fuimos al hotel a preparar las maletas. Queriamos irnos ya a Madrid. Cuando llegamos, empezamos a prepararlo todo y programamos el viaje para esta tarde. Ya todo listo, comimos y nos dirigimos al aeropuerto. En el viaje, Triana y yo nos sentamos juntas y estuvimos hablando: ·Tia, ahora que lo pienso... Cheeto, no era el amor de mi vida. Lo queria mucho y tal... Pero sentia que me faltaba algo. ·Alomejor el destino decidio que debia dejarte plantada, que no era tu hombre. ·Tienes razon, no le llegaba a amar lo suficiente... Amaba a otra persona. ·¿Enserio? Ya me puedes contar. ·No, tia. Tiene novia. ·Aver si lo adivino... ¿Es amigo tuyo? ·Sí. ·¿Te juntas mucho con él? ·Emm... Sí. ·¿De qué color son sus ojos? ·¿Tú que crees? ·Espero que verdes no. ·No, verdes no son. ·Entonces, son negros. ·Tia, eres una experta adivinando. ·Que pena que este con Miriam, pero bueno... ·Tia, te quiero mucho. ·No me cambies de tema, que te conozco. ·No, no. Enserio, gracias por estar conmigo en el hospital. ·No las des, para eso estan las amigas. Te quiero mucho. ·Y yo. Nos quedamos dormidas, hasta que llegamos. Llegamos a la casa y dejamos las cosas, tomamos y algo y fuimos a dormir.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Capitulo 28.

Nos despertamos tempranísimo para prepararnos para la boda. Todos estabamos listos. Nos montamos en el coche para ir a la boda. El novio iva en un coche con los chicos y la novia con nosotras en otro coche. Cuando llegamos, Rubius me llamó, parecia urgente: ·Lidia, Lidia. ·Dime. ·¿Está ahí Triana? ·Sí, claro. ·Joder. Dile que Cheeto se ha ido... ·¿Qué? ·Que estabamos esperandole para ir hacia allí y cuando fuimos a buscarle para ver cuanto le quedaba, se habia ido y no nos coje el teléfono. ·No, Rubius... MIERDA. No... ·Mangel y yo vamos a buscarle, si llega allí, me llamas. ·Vale... No sabía como explicarle esto a Triana, tenia miedo...: ·Lidia. ¿Qué ha pasado? ·Pues nada, que Rubius no encontraba las llaves del coche. ·¿Ya las ha encontrado? ·No, todavía no. Pero van a buscarlas. ·Vale, espero que las encuentren. No quiero perderme mi boda. ·Ya... Pensé que no podia decirle eso, no podia joderle toda la boda. No podia contarselo a nadie, podrian chivatar algo... Estuvimos allí entreteniendo la boda, llegó la hora... Cheeto seguia sin aparecer. Triana se preocupo: ·Tia ¿Y los chicos? ·No están. ·Lo sé. Pero, podian aver venido andando. ·Triana... Tengo que contarte una cosa. ·Dime... ·No se han perdido las llaves. ·¿Entonces? ·Cheeto ha desaparecido. ·¡¿QUÉ?! ¿POR QUÉ NO ME LO HAS DICHO? -Decia alterada- ·Tía, creia que lo encontrarian y no te dije nada para no preocuparte. ·Tía, habermelo dicho... Tía...-decia llorando- ·No llores, por favor. ·No, dejame. Si hubieras sido mi amiga de verdad me lo hubieras dicho. ·Tia, era por tu bien. ·¿Qué bien? Mira dejame. Voy a buscarlo. Se fué corriendo a buscar a Cheeto, Miriam no entendia nada y se lo expliqué. Tuvimos que suspender la boda e ir a buscar a Cheeto. Pensé que la habia cagado por no decirselo a Triana pero... ¿Por qué se fué Cheeto? Eso era lo que más me jodia. Llegaron las 8 de la tarde, no habiamos comido por buscar a Cheeto. De repente, soño el teléfono de Mangel: ·Mangel... ·¿Cheeto? ·Tio... ·¿Qué pasa? ·Soy gilipollas. ·Si tio, eres gilipollas. Tio ven para acá ahora mismo, joder. ·No puedo, no puedo casarme. ·¿Por qué? ·Por que no puedo, tio... No es por ella, es por que... Siento que la engaño. ·Tio, ven al hotel y hablamos. Después de media hora, Cheeto llegó al hotel. Triana no fué ni a por él, solo podia llorar en su habitación y Mangel fué a hablar con él: ·Cheeto. ¿Eres gilipollas? ·Sí, tio, sí. Es que... Ahi otra. Ya esta, lo he dicho. ·Tio, ¿enserio? ·Sí. ·Tio, le has hecho daño. ·La amo y queria casarme pero... Me sentia mal, no queria hacerle daño y me escapé. ·Tio, vete. Es decir, coge tu maleta y vete a Málaga ya. Sin ella. ·Creia que me apoyarias, tio. ·Una mierda, Cheeto. Te has pasado. Se fué en el próximo vuelo. Fuí a por Triana, se sentia mal y llegó a bomitar. Intentamos que se relajara pero acabó desmayandose. La llevamos a urgencias. Ya allí, nos digeron que le habia dado un bajón de azúcar por la depresión y la tuvieron que ingresar hasta el día siguiente. Decicí quedarme con ella para que no estuviera sola, Rubius queria quedarse también pero le dije que queria quedarme a solas con ella y hablar. Se fueron al hotel y yo me quedé con ella: ·Tia...¿Estás bien? ·Sí, ya me encuentro mejor. ·Oye... ·Olvida lo que ha pasado hoy. ·Pero... Vale, olvidale. ·Eso haré...-decia con tristeza- ·Ya esta, no te preocupes. ·Tia... Que no, que no puedo. Que no te voy a mentir. ¿Cómo le voy a olvidar? Era el hombre de mi vida y me deja plantada en el altar. Es gilipollas por hacer eso, pero le amo... No puedo estar sin él. ·Tia, te comprendo... ¿Cómo ha podido hacer eso? ·No me amaba. Ya está. ·Dijo que te amaba pero al parecer solo esta mintiendo. ·Lidia... Estuvimos hablando de tener un hijo. Imagínate que me deja preñada y se va. ·No lo hizo. Menos mal. ·Oye tia... ·Dime. ·Perdón por mosquearme esta mañana contigo. ·Perdón yo, por no contarte la verdad. ·Creo que hiciste bien. ·No, tia. La cagé. ·No... Pff... Me siento como la mierda. Empezó a llorar y a contarme sus penas hasta que se quedó dormida. Me pusé con un sillón a su lado y me quedé dormida.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Capitulo 27.

Me desperté. Pero Rubius no estaba allí, me extrañó. Me quedé un ratillo más en la cama pensando. Pensé en lo que me dijo Rubius sobre lo que pasaria con nosotros cuando volvieramos a Madrid. Quizás me volvería un tiempo a Málaga con mi madre, la hechaba de menos. Llamaron a la puerta, era Rubius diciendo que me despertara. Me levante y salí: ·Buenos días, dormilona. ·Buenos días... ·¿Pasa algo? ·No, nada. No te preocupes, mi amor. ·No quiero verte mal. Venga vamos a desayunar. ·Vale. Desayunamos, me sentia rara y nerviosa con mal presentimiento... No sabia porque, pero lo sentia. Cuando terminamos, Triana vino a mi y me empezó a decir los invitados de la boda: ·Cuanta gente. ¿No? ·Va a ser una super boda, tiene que venir mucha gente. ·Mientras lo pages... ·No te preocupes. ·Quiero invitar a mi madre. ·Claro, llamala. ·Oye. ¿Puede venir la mia también?-dijo Rubius- ·Emmm... Claro. ·Gracias, esque queria que nuestras madres se conocieran y eso. ·Claro, no hay problema. ·Rubius. Podian haberse conocido antes.-dije yo- ·Ya. Pero aprovecharé esto, que es algo mas formal. ·Vale... Fuimos a llamar a nuestras madres y las dos aceptaron venir. Mañana por la mañana iriamos a por ellas: ·Triana ¿Y tu madre? ¿No la recogias hoy del aeropuerto? ·Sí, ya la he recogido. Esta en su habitación organizandose y tal... Ahora la llamaré para que venga con nosotros. ·¿Le has presentado a Cheeto? ·Claro. Fuimos a comer todos, incluso la madre de Triana. Estuvimos charlando, la madre de Triana no paraba de hacer preguntas, queria saberlo todo. Después fuimos a que la madre de Triana conociera todo ese lugar. Por la noche, tuvimos que ir a un restaurante que queria ir la madre de Triana. Parecia la madre de todos. Al final de la noche, fuimos a dormir.

lunes, 19 de agosto de 2013

Capitulo 26.

Me desperté y ví a Rubius, que mono era cuando dormia... Pero ¿Se acordaría de lo de anoche? Yo me acordé perfectamente y eso que estaba muy borracha. Me levanté sin hacer ruido y sentí que rubius me cogia del brazo: ·No te vayas -me dijo Rubius- ·Voy a desayunar, mi amor. ·Quedaté un ratito más, no quiero quedarme aqui solo. Me volví a tumbar a su lado, me abrazó la cintura y se quedó dormido abrazado a mi. Después de un rato, llamaron a la puerta. Era Mangel y Miriam para despertarnos. Desperté a Rubius y nos preparamos para ir a desayunar: ·Lidia. ·Emm... ¿Pasa algo?, cari. ·No, nada. Que... ¿Qué tal te lo pasaste anoche? ·Pues bastante bien. ·Sé que disfrutaste, te quedaste agusto. ·Oye, pero seras tontito. ·Sí, soy tontito losé. ·Pero, ¿Sabes qué? ·Dime. ·Que eres mi tontito. ·Ah. Eso también lo sé, mi niña. ·Que mono eres, dormilon. ·¿Yo? ¿Dormilon? ·Sí, tú. Que duermes más que... ·No tienes argumento, tonta. ·Si tengo, pero quiero ser original. ·Dormí mucho por que estaba muy cansado de anoche, me atacó una fiera. ·¿Sí? Hubo pelea de fieras anoche, entonces. ·Claro, leona. Empezamos a reirnos y a decir tonterias. Ví que Rubius volvia a tener más ganas de divertirse, eso me hacia más feliz por que no nos alejariamos tanto... Después de desayunar, Triana estuvo llamandome desde el pasillo: ·Lidia, ven. ·¿Qué pasa? ·Tú, ven. ·Vale, vale...-decia mientras iva- ·Tía, todo lo de la boda ya esta listo. Pero hay un problema. ·¿El qué? ·Mi madre no sabe que me voy a casar y ... ·¿Y..? ·¿Y si se mosquea? ·¿Por qué? ·Por que no se lo he dicho. ·Pues llamalá. ·Pero yo no he contactado con ella desde la última vez que nos vimos. ·Dame tú móvil. ·¡No! ·La llamas tú o la llamo yo. ·Lo haré yo, que soy su hija. Cogió el móvil, llamó y puso el altavoz para que yo lo escuchara: ·Mamá. ·Triana, dios. Cuanto tiempo. ¿Por qué no has llamado antes? ·Es que... No sé. Bueno, queria decirte una cosa. ·Dime. ·Yo he venido a Ibiza de vacaciones. ·¿Y no avisas? ¿Con quién? ·Con Lidia, Miriam, Mangel, Rubius y mi novio Cheeto. ·Ahá. ·Y bueno, que Cheeto me pidió en Madrid que me casara con él. ·Oh dios, hija. ¿Por qué no lo has dicho antes? ¿Cuando va a ser? ·Este fin de semana. ·¡¿ESTE?! -dijimos su madre y yo a la vez, estando ella en el móvil y yo escuchandolo- ·Sí. Lidia, no te dije nada pero ya esta todo. Y mamá, ¿Podrás venir? ·Entonces, tengo que irme a Ibiza mañana. ·Pues vente mañana... ·Hija, podias aver avisado antes. ·Losé, perdón. ·Vale, pues mañana vas a recogerme al aeropuerto. ·Vale, mamá. ·Me voy a prepararlo todo. Un besito, Triana. Te quiero. ·Y yo, mami. Adiós. Entonces, me dí cuenta que yo no tenía vestido para ponerme en la boda de Triana. Fuí corriendo con Triana a por Miriam y nos fuimos de compras. Después de mirar un montón de vestidos, Miriam y yo encontramos unos vestidos preciosos. Cuando salimos fuimos a por los chicos para ir a comer. Después de comer, le preguntamos a los chicos si tenian traje para la boda. Cheeto, por supuesto, ya tenía el traje de novio. Pero Rubius y Mangel, ni se acordaban de que tenian que ir a la boda. Fuimos a comprar entonces, otra vez. Después de toda la tarde sin encontrar nada, Mangel encontró un traje perfecto pero Rubius queria llevar el mismo y los dos no podian ir iguales. Al final, Mangel se quedó con el traje tras un largo rato discutiendo a quien le sentia mejor. Y Rubius cogió otro, que al aparecer, le sentía mejor. Llegamos a casa reventados de dar tantas vueltas comprando. Y Cheeto sugirió ir a un espectaculó que ivan hacer cerca de allí que miró por internet mientras estabamos de compras. A todos nos pareció bien. Nos arreglamos, muy guapos y bien vestidos. Fuí a salir de la habitación y Rubius se puso muy "caballeroso": ·Señorita, deje que le habra la puerta. ·Eh... Gracias. ·Bueno, señorita, le acompañaré hasta a fuera. ¿Le parecé? ·¿Qué haces, tonto? ·Queria ponerme educado, ya que vamos a salir tan arreglados y civilizados. ·Anda, cari. Se tú. ·Siempre lo soy, presiosa prinsesa mia. ·Deja de hablar así. ·Esque eres muy presiosa. ·Tonti, te quiero. ·Yo más. Nos dimos un beso y salimos de allí. Cuando llegamos al espectáculo, nos sentamos y disfrutamos de aquello. Estaba bastante bien, pero lo mejor fué que Rubius no paraba de decir cosas graciosas de cada cosa que pasaba. Terminamos de verlo y fuimos al hotel. Llegamos, cada uno fué a su habitación y nos durmimos.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Capitulo 25.

Me desperté y vi que rubius ya se había despertado. Me vestí y salí de la habitación ,me encontré a todos los demás, incluido Rubius, en el pasillo: ·¿Qué haceis aquí? ·Pues ibamos a bajar a desayunar y estabamos esperando a que Triana cogiera una cosa. -Dijo Miriam- ·¿Y yo no desayuno? ·Mi amor, te intenté despertar pero como parecía que no me hacias caso pues te dejé durmiendo. Estabas muy mona. -Me dijo Rubius- ·Anda tonto, no digas tonterias. Ya salió Triana de su habitación y bajamos todos juntos a la caféteria a desayunar. Triana no podia parar de hablar sobre la boda con Cheeto, yo me alegraba por ella, se veia tan feliz... Cuando terminamos de desayunar, Triana y Cheeto se pusieron a preparar lo que le quedaba de la boda. La verdad es que lo estaban organizando muy rápido, asi que, alomejor no haría falta quedarse una semana más. Yo me fuí con Rubius a hablar un poco: ·Cariño, estamos de viaje y tal... Pero igualmente siempre es lo mismo. Al menos Triana y Cheeto organizan su vida y Miriam y Mangel miran las cosas para su hijo. ·Dices que... ¿Te aburro? ·¡¡No!! Nunca. El rubius, ¿Aburrirme a mí? Pero si es mi novio, lo mejor y lo más divertido. ·Te voy a ser sincero, desde que salimos ya no soy yo. Osea, ya no soy tan "el rubius" como antes... Soy más Rubén. ·Quieres decir que...¿Yo te he vuelto un amargado? ·No es que sea un amargado, es que ya no soy tan divertido como antes. La gente en mi canal y en twitter me pregunta que porque a penas subo videos y me dicen que ya no soy tan divertido como antes. ·Cari... Me siento mal. Por mi culpa... Te estas alejando de lo que más te gusta. ·Aver... No es eso.... Es que tú me has cambiado pero no se como. ·Pero a peor. Empezó a mirarme serio. ·Queria hablar contigo de esto, y voy hacerlo ahora. Creo que deberiamos no estar tanto tiempo juntos. Es decir, ser novios adolescentes que se ven de vez en cuando o quedan para ir a algún lado. ·Entonces... Cuando volvamos a casa, ¿A dónde iré? ·Puedes volver a Málaga si quieres. ·No, yo no me voy alejar de ti. ·Es que pienso que en verdad no estamos preparados para vivir juntos de verdad ¿Entiendes? ·¿Y Triana y Cheeto? ¿Y Miriam y Mangel? ·Triana y Cheeto se van a casar, van hacer una familia. Cheeto tiene trabajo y Triana es "la ama de casa". Miriam y Mangel se van a ir a vivir juntos y , me imagino, que Mangel se buscará un trabajo porque con el sueldo de Youtube no le llega para mantener una familia. ·Ya entiendo... Pero... Yo queria decirte que cuando volvieramos de Ibiza, me voy a buscar un trabajo. ·Pues buscaló. ·Pero... Si no me voy a quedar en tu casa tengo que comprarme otra o alquilarla y no tengo dinero para eso hasta que encuentre un trabajo. ·Pues hasta que no encuentres un trabajo y otra casa quedate en la mia y de Mangel. ·Vale... Pero, ¿Mangel o Cheeto saben esto? ·No, no se lo e dicho. Lo he pensado estos días y he decido decirtelo ahora. ·Vale, mi amor. ·Cari... ¿Estás triste? ·No, para nada. Me parece bien. ·Que si no te parece bien me lo dices y hacemos otra cosa para estar deacuerdo. ·Que si lo estoy. Te quiero. ·Y yo, mi vida. Nos dimos un beso y fuimos con Miriam y Mangel. La verdad esque le dije que estaba de acuerdo porque era su decisión y la verdad esque no queria que estuviera triste y dejara su canal de Youtube por mi culpa. Pero me hacia poca gracia irme de su casa. Disimulé que estaba feliz para no preocuparlo y nos fuimos a comer. Ya por la tarde se me pasó todo y olvidé lo ocurrido. Triana y Cheeto nos enseñaban las cosas de la boda que habian preparado hoy. Por la noche nos preparamos para volver a salir pero antes de que fuera a prepararme, Rubius vino a mi: ·Esta noche nos quedamos en el hotel. ·¿Por qué? ¿No quieres salir? ·Quiero que le digas a los demás que tú y yo no vamos a salir hoy, quiero que te arregles y cuando ellos se vayan bajes al restaurante de abajo. ¿Te parece bien? ·Sí, me parece perfecto. No me creia que Rubius haría algo así, pero lo hizo. Fuí a hacer lo que él me dijo y cuando bajé, estaba Rubius sentado en una mesa esperandome: ·¿Y esto? ·Quería darte una sorpresa ya que cuando volvamos estaremos menos tiempo juntos. Quiero disfrutar el viaje contigo más que con nada o nadie. ·Eres adorable, te amo. ·Yo más. Cenamos y cuando terminamos de cenar fuimos a la barra a beber y a hablar. El estaba más animado, se volvió más "el rubius" conmigo que nunca. ·Bueno, muyaya. Entonces un Vodka para ustéd, ¿no? ·Claro. ·Pues señor de la barra, pongame dos vodkas y no se vaya muy lejos que después pediremos más. Empezó a hablar conmigo diciendo tonterias y cosas muy graciosas. La verdad, me gustaban las conversaciones así con él. No eran tan serias como siempre. Bebimos y bebimos hasta acabar tan borrachos que no sabiamos ni lo que haciamos. Pero , no se por que, me acordé de todo lo que pasó. Empezamos a besarnos todo el camino hasta el ascensor, entramos en el ascensor y no paramos de besarnos, cuando salimos igual... Y así hasta llegar a la puerta de la habitación donde me estampo contra la puerta y me besaba mientras la abria. Ya dentro, me volvió a estampar contra la pared sin parar de besarme, empezó a desnudarse y decidí hacer lo mismo. Cuando estuvimos totalmente desnudos, me cogió de la cintura y me tiro a la cama. Él se puso encima mia sin parar de besarme y mirarme a los ojos. Hasta que nos enredamos entre el amor y el calor de nuestros cuerpos. Nunca podría haber imaginado una noche mejor.