miércoles, 28 de agosto de 2013
Capitulo 28.
Nos despertamos tempranísimo para prepararnos para la boda.
Todos estabamos listos. Nos montamos en el coche para ir a la boda. El novio iva en un coche con los chicos y la novia con nosotras en otro coche.
Cuando llegamos, Rubius me llamó, parecia urgente:
·Lidia, Lidia.
·Dime.
·¿Está ahí Triana?
·Sí, claro.
·Joder. Dile que Cheeto se ha ido...
·¿Qué?
·Que estabamos esperandole para ir hacia allí y cuando fuimos a buscarle para ver cuanto le quedaba, se habia ido y no nos coje el teléfono.
·No, Rubius... MIERDA. No...
·Mangel y yo vamos a buscarle, si llega allí, me llamas.
·Vale...
No sabía como explicarle esto a Triana, tenia miedo...:
·Lidia. ¿Qué ha pasado?
·Pues nada, que Rubius no encontraba las llaves del coche.
·¿Ya las ha encontrado?
·No, todavía no. Pero van a buscarlas.
·Vale, espero que las encuentren. No quiero perderme mi boda.
·Ya...
Pensé que no podia decirle eso, no podia joderle toda la boda. No podia contarselo a nadie, podrian chivatar algo...
Estuvimos allí entreteniendo la boda, llegó la hora... Cheeto seguia sin aparecer. Triana se preocupo:
·Tia ¿Y los chicos?
·No están.
·Lo sé. Pero, podian aver venido andando.
·Triana... Tengo que contarte una cosa.
·Dime...
·No se han perdido las llaves.
·¿Entonces?
·Cheeto ha desaparecido.
·¡¿QUÉ?! ¿POR QUÉ NO ME LO HAS DICHO? -Decia alterada-
·Tía, creia que lo encontrarian y no te dije nada para no preocuparte.
·Tía, habermelo dicho... Tía...-decia llorando-
·No llores, por favor.
·No, dejame. Si hubieras sido mi amiga de verdad me lo hubieras dicho.
·Tia, era por tu bien.
·¿Qué bien? Mira dejame. Voy a buscarlo.
Se fué corriendo a buscar a Cheeto, Miriam no entendia nada y se lo expliqué.
Tuvimos que suspender la boda e ir a buscar a Cheeto.
Pensé que la habia cagado por no decirselo a Triana pero... ¿Por qué se fué Cheeto? Eso era lo que más me jodia.
Llegaron las 8 de la tarde, no habiamos comido por buscar a Cheeto.
De repente, soño el teléfono de Mangel:
·Mangel...
·¿Cheeto?
·Tio...
·¿Qué pasa?
·Soy gilipollas.
·Si tio, eres gilipollas. Tio ven para acá ahora mismo, joder.
·No puedo, no puedo casarme.
·¿Por qué?
·Por que no puedo, tio... No es por ella, es por que... Siento que la engaño.
·Tio, ven al hotel y hablamos.
Después de media hora, Cheeto llegó al hotel. Triana no fué ni a por él, solo podia llorar en su habitación y Mangel fué a hablar con él:
·Cheeto. ¿Eres gilipollas?
·Sí, tio, sí. Es que... Ahi otra. Ya esta, lo he dicho.
·Tio, ¿enserio?
·Sí.
·Tio, le has hecho daño.
·La amo y queria casarme pero... Me sentia mal, no queria hacerle daño y me escapé.
·Tio, vete. Es decir, coge tu maleta y vete a Málaga ya. Sin ella.
·Creia que me apoyarias, tio.
·Una mierda, Cheeto. Te has pasado.
Se fué en el próximo vuelo.
Fuí a por Triana, se sentia mal y llegó a bomitar. Intentamos que se relajara pero acabó desmayandose.
La llevamos a urgencias. Ya allí, nos digeron que le habia dado un bajón de azúcar por la depresión y la tuvieron que ingresar hasta el día siguiente.
Decicí quedarme con ella para que no estuviera sola, Rubius queria quedarse también pero le dije que queria quedarme a solas con ella y hablar.
Se fueron al hotel y yo me quedé con ella:
·Tia...¿Estás bien?
·Sí, ya me encuentro mejor.
·Oye...
·Olvida lo que ha pasado hoy.
·Pero... Vale, olvidale.
·Eso haré...-decia con tristeza-
·Ya esta, no te preocupes.
·Tia... Que no, que no puedo. Que no te voy a mentir. ¿Cómo le voy a olvidar? Era el hombre de mi vida y me deja plantada en el altar. Es gilipollas por hacer eso, pero le amo... No puedo estar sin él.
·Tia, te comprendo... ¿Cómo ha podido hacer eso?
·No me amaba. Ya está.
·Dijo que te amaba pero al parecer solo esta mintiendo.
·Lidia... Estuvimos hablando de tener un hijo. Imagínate que me deja preñada y se va.
·No lo hizo. Menos mal.
·Oye tia...
·Dime.
·Perdón por mosquearme esta mañana contigo.
·Perdón yo, por no contarte la verdad.
·Creo que hiciste bien.
·No, tia. La cagé.
·No... Pff... Me siento como la mierda.
Empezó a llorar y a contarme sus penas hasta que se quedó dormida.
Me pusé con un sillón a su lado y me quedé dormida.
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