viernes, 30 de agosto de 2013

Capitulo 29.

Me desperté en urgencias al lado de Triana: ·Triana, ¿Estás bien? ·Sí, perfectamente. No te preocupes. Desayunamos y esperamos a que llegara el médico, le dio el alta a Triana y fuimos al hotel a preparar las maletas. Queriamos irnos ya a Madrid. Cuando llegamos, empezamos a prepararlo todo y programamos el viaje para esta tarde. Ya todo listo, comimos y nos dirigimos al aeropuerto. En el viaje, Triana y yo nos sentamos juntas y estuvimos hablando: ·Tia, ahora que lo pienso... Cheeto, no era el amor de mi vida. Lo queria mucho y tal... Pero sentia que me faltaba algo. ·Alomejor el destino decidio que debia dejarte plantada, que no era tu hombre. ·Tienes razon, no le llegaba a amar lo suficiente... Amaba a otra persona. ·¿Enserio? Ya me puedes contar. ·No, tia. Tiene novia. ·Aver si lo adivino... ¿Es amigo tuyo? ·Sí. ·¿Te juntas mucho con él? ·Emm... Sí. ·¿De qué color son sus ojos? ·¿Tú que crees? ·Espero que verdes no. ·No, verdes no son. ·Entonces, son negros. ·Tia, eres una experta adivinando. ·Que pena que este con Miriam, pero bueno... ·Tia, te quiero mucho. ·No me cambies de tema, que te conozco. ·No, no. Enserio, gracias por estar conmigo en el hospital. ·No las des, para eso estan las amigas. Te quiero mucho. ·Y yo. Nos quedamos dormidas, hasta que llegamos. Llegamos a la casa y dejamos las cosas, tomamos y algo y fuimos a dormir.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Capitulo 28.

Nos despertamos tempranísimo para prepararnos para la boda. Todos estabamos listos. Nos montamos en el coche para ir a la boda. El novio iva en un coche con los chicos y la novia con nosotras en otro coche. Cuando llegamos, Rubius me llamó, parecia urgente: ·Lidia, Lidia. ·Dime. ·¿Está ahí Triana? ·Sí, claro. ·Joder. Dile que Cheeto se ha ido... ·¿Qué? ·Que estabamos esperandole para ir hacia allí y cuando fuimos a buscarle para ver cuanto le quedaba, se habia ido y no nos coje el teléfono. ·No, Rubius... MIERDA. No... ·Mangel y yo vamos a buscarle, si llega allí, me llamas. ·Vale... No sabía como explicarle esto a Triana, tenia miedo...: ·Lidia. ¿Qué ha pasado? ·Pues nada, que Rubius no encontraba las llaves del coche. ·¿Ya las ha encontrado? ·No, todavía no. Pero van a buscarlas. ·Vale, espero que las encuentren. No quiero perderme mi boda. ·Ya... Pensé que no podia decirle eso, no podia joderle toda la boda. No podia contarselo a nadie, podrian chivatar algo... Estuvimos allí entreteniendo la boda, llegó la hora... Cheeto seguia sin aparecer. Triana se preocupo: ·Tia ¿Y los chicos? ·No están. ·Lo sé. Pero, podian aver venido andando. ·Triana... Tengo que contarte una cosa. ·Dime... ·No se han perdido las llaves. ·¿Entonces? ·Cheeto ha desaparecido. ·¡¿QUÉ?! ¿POR QUÉ NO ME LO HAS DICHO? -Decia alterada- ·Tía, creia que lo encontrarian y no te dije nada para no preocuparte. ·Tía, habermelo dicho... Tía...-decia llorando- ·No llores, por favor. ·No, dejame. Si hubieras sido mi amiga de verdad me lo hubieras dicho. ·Tia, era por tu bien. ·¿Qué bien? Mira dejame. Voy a buscarlo. Se fué corriendo a buscar a Cheeto, Miriam no entendia nada y se lo expliqué. Tuvimos que suspender la boda e ir a buscar a Cheeto. Pensé que la habia cagado por no decirselo a Triana pero... ¿Por qué se fué Cheeto? Eso era lo que más me jodia. Llegaron las 8 de la tarde, no habiamos comido por buscar a Cheeto. De repente, soño el teléfono de Mangel: ·Mangel... ·¿Cheeto? ·Tio... ·¿Qué pasa? ·Soy gilipollas. ·Si tio, eres gilipollas. Tio ven para acá ahora mismo, joder. ·No puedo, no puedo casarme. ·¿Por qué? ·Por que no puedo, tio... No es por ella, es por que... Siento que la engaño. ·Tio, ven al hotel y hablamos. Después de media hora, Cheeto llegó al hotel. Triana no fué ni a por él, solo podia llorar en su habitación y Mangel fué a hablar con él: ·Cheeto. ¿Eres gilipollas? ·Sí, tio, sí. Es que... Ahi otra. Ya esta, lo he dicho. ·Tio, ¿enserio? ·Sí. ·Tio, le has hecho daño. ·La amo y queria casarme pero... Me sentia mal, no queria hacerle daño y me escapé. ·Tio, vete. Es decir, coge tu maleta y vete a Málaga ya. Sin ella. ·Creia que me apoyarias, tio. ·Una mierda, Cheeto. Te has pasado. Se fué en el próximo vuelo. Fuí a por Triana, se sentia mal y llegó a bomitar. Intentamos que se relajara pero acabó desmayandose. La llevamos a urgencias. Ya allí, nos digeron que le habia dado un bajón de azúcar por la depresión y la tuvieron que ingresar hasta el día siguiente. Decicí quedarme con ella para que no estuviera sola, Rubius queria quedarse también pero le dije que queria quedarme a solas con ella y hablar. Se fueron al hotel y yo me quedé con ella: ·Tia...¿Estás bien? ·Sí, ya me encuentro mejor. ·Oye... ·Olvida lo que ha pasado hoy. ·Pero... Vale, olvidale. ·Eso haré...-decia con tristeza- ·Ya esta, no te preocupes. ·Tia... Que no, que no puedo. Que no te voy a mentir. ¿Cómo le voy a olvidar? Era el hombre de mi vida y me deja plantada en el altar. Es gilipollas por hacer eso, pero le amo... No puedo estar sin él. ·Tia, te comprendo... ¿Cómo ha podido hacer eso? ·No me amaba. Ya está. ·Dijo que te amaba pero al parecer solo esta mintiendo. ·Lidia... Estuvimos hablando de tener un hijo. Imagínate que me deja preñada y se va. ·No lo hizo. Menos mal. ·Oye tia... ·Dime. ·Perdón por mosquearme esta mañana contigo. ·Perdón yo, por no contarte la verdad. ·Creo que hiciste bien. ·No, tia. La cagé. ·No... Pff... Me siento como la mierda. Empezó a llorar y a contarme sus penas hasta que se quedó dormida. Me pusé con un sillón a su lado y me quedé dormida.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Capitulo 27.

Me desperté. Pero Rubius no estaba allí, me extrañó. Me quedé un ratillo más en la cama pensando. Pensé en lo que me dijo Rubius sobre lo que pasaria con nosotros cuando volvieramos a Madrid. Quizás me volvería un tiempo a Málaga con mi madre, la hechaba de menos. Llamaron a la puerta, era Rubius diciendo que me despertara. Me levante y salí: ·Buenos días, dormilona. ·Buenos días... ·¿Pasa algo? ·No, nada. No te preocupes, mi amor. ·No quiero verte mal. Venga vamos a desayunar. ·Vale. Desayunamos, me sentia rara y nerviosa con mal presentimiento... No sabia porque, pero lo sentia. Cuando terminamos, Triana vino a mi y me empezó a decir los invitados de la boda: ·Cuanta gente. ¿No? ·Va a ser una super boda, tiene que venir mucha gente. ·Mientras lo pages... ·No te preocupes. ·Quiero invitar a mi madre. ·Claro, llamala. ·Oye. ¿Puede venir la mia también?-dijo Rubius- ·Emmm... Claro. ·Gracias, esque queria que nuestras madres se conocieran y eso. ·Claro, no hay problema. ·Rubius. Podian haberse conocido antes.-dije yo- ·Ya. Pero aprovecharé esto, que es algo mas formal. ·Vale... Fuimos a llamar a nuestras madres y las dos aceptaron venir. Mañana por la mañana iriamos a por ellas: ·Triana ¿Y tu madre? ¿No la recogias hoy del aeropuerto? ·Sí, ya la he recogido. Esta en su habitación organizandose y tal... Ahora la llamaré para que venga con nosotros. ·¿Le has presentado a Cheeto? ·Claro. Fuimos a comer todos, incluso la madre de Triana. Estuvimos charlando, la madre de Triana no paraba de hacer preguntas, queria saberlo todo. Después fuimos a que la madre de Triana conociera todo ese lugar. Por la noche, tuvimos que ir a un restaurante que queria ir la madre de Triana. Parecia la madre de todos. Al final de la noche, fuimos a dormir.

lunes, 19 de agosto de 2013

Capitulo 26.

Me desperté y ví a Rubius, que mono era cuando dormia... Pero ¿Se acordaría de lo de anoche? Yo me acordé perfectamente y eso que estaba muy borracha. Me levanté sin hacer ruido y sentí que rubius me cogia del brazo: ·No te vayas -me dijo Rubius- ·Voy a desayunar, mi amor. ·Quedaté un ratito más, no quiero quedarme aqui solo. Me volví a tumbar a su lado, me abrazó la cintura y se quedó dormido abrazado a mi. Después de un rato, llamaron a la puerta. Era Mangel y Miriam para despertarnos. Desperté a Rubius y nos preparamos para ir a desayunar: ·Lidia. ·Emm... ¿Pasa algo?, cari. ·No, nada. Que... ¿Qué tal te lo pasaste anoche? ·Pues bastante bien. ·Sé que disfrutaste, te quedaste agusto. ·Oye, pero seras tontito. ·Sí, soy tontito losé. ·Pero, ¿Sabes qué? ·Dime. ·Que eres mi tontito. ·Ah. Eso también lo sé, mi niña. ·Que mono eres, dormilon. ·¿Yo? ¿Dormilon? ·Sí, tú. Que duermes más que... ·No tienes argumento, tonta. ·Si tengo, pero quiero ser original. ·Dormí mucho por que estaba muy cansado de anoche, me atacó una fiera. ·¿Sí? Hubo pelea de fieras anoche, entonces. ·Claro, leona. Empezamos a reirnos y a decir tonterias. Ví que Rubius volvia a tener más ganas de divertirse, eso me hacia más feliz por que no nos alejariamos tanto... Después de desayunar, Triana estuvo llamandome desde el pasillo: ·Lidia, ven. ·¿Qué pasa? ·Tú, ven. ·Vale, vale...-decia mientras iva- ·Tía, todo lo de la boda ya esta listo. Pero hay un problema. ·¿El qué? ·Mi madre no sabe que me voy a casar y ... ·¿Y..? ·¿Y si se mosquea? ·¿Por qué? ·Por que no se lo he dicho. ·Pues llamalá. ·Pero yo no he contactado con ella desde la última vez que nos vimos. ·Dame tú móvil. ·¡No! ·La llamas tú o la llamo yo. ·Lo haré yo, que soy su hija. Cogió el móvil, llamó y puso el altavoz para que yo lo escuchara: ·Mamá. ·Triana, dios. Cuanto tiempo. ¿Por qué no has llamado antes? ·Es que... No sé. Bueno, queria decirte una cosa. ·Dime. ·Yo he venido a Ibiza de vacaciones. ·¿Y no avisas? ¿Con quién? ·Con Lidia, Miriam, Mangel, Rubius y mi novio Cheeto. ·Ahá. ·Y bueno, que Cheeto me pidió en Madrid que me casara con él. ·Oh dios, hija. ¿Por qué no lo has dicho antes? ¿Cuando va a ser? ·Este fin de semana. ·¡¿ESTE?! -dijimos su madre y yo a la vez, estando ella en el móvil y yo escuchandolo- ·Sí. Lidia, no te dije nada pero ya esta todo. Y mamá, ¿Podrás venir? ·Entonces, tengo que irme a Ibiza mañana. ·Pues vente mañana... ·Hija, podias aver avisado antes. ·Losé, perdón. ·Vale, pues mañana vas a recogerme al aeropuerto. ·Vale, mamá. ·Me voy a prepararlo todo. Un besito, Triana. Te quiero. ·Y yo, mami. Adiós. Entonces, me dí cuenta que yo no tenía vestido para ponerme en la boda de Triana. Fuí corriendo con Triana a por Miriam y nos fuimos de compras. Después de mirar un montón de vestidos, Miriam y yo encontramos unos vestidos preciosos. Cuando salimos fuimos a por los chicos para ir a comer. Después de comer, le preguntamos a los chicos si tenian traje para la boda. Cheeto, por supuesto, ya tenía el traje de novio. Pero Rubius y Mangel, ni se acordaban de que tenian que ir a la boda. Fuimos a comprar entonces, otra vez. Después de toda la tarde sin encontrar nada, Mangel encontró un traje perfecto pero Rubius queria llevar el mismo y los dos no podian ir iguales. Al final, Mangel se quedó con el traje tras un largo rato discutiendo a quien le sentia mejor. Y Rubius cogió otro, que al aparecer, le sentía mejor. Llegamos a casa reventados de dar tantas vueltas comprando. Y Cheeto sugirió ir a un espectaculó que ivan hacer cerca de allí que miró por internet mientras estabamos de compras. A todos nos pareció bien. Nos arreglamos, muy guapos y bien vestidos. Fuí a salir de la habitación y Rubius se puso muy "caballeroso": ·Señorita, deje que le habra la puerta. ·Eh... Gracias. ·Bueno, señorita, le acompañaré hasta a fuera. ¿Le parecé? ·¿Qué haces, tonto? ·Queria ponerme educado, ya que vamos a salir tan arreglados y civilizados. ·Anda, cari. Se tú. ·Siempre lo soy, presiosa prinsesa mia. ·Deja de hablar así. ·Esque eres muy presiosa. ·Tonti, te quiero. ·Yo más. Nos dimos un beso y salimos de allí. Cuando llegamos al espectáculo, nos sentamos y disfrutamos de aquello. Estaba bastante bien, pero lo mejor fué que Rubius no paraba de decir cosas graciosas de cada cosa que pasaba. Terminamos de verlo y fuimos al hotel. Llegamos, cada uno fué a su habitación y nos durmimos.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Capitulo 25.

Me desperté y vi que rubius ya se había despertado. Me vestí y salí de la habitación ,me encontré a todos los demás, incluido Rubius, en el pasillo: ·¿Qué haceis aquí? ·Pues ibamos a bajar a desayunar y estabamos esperando a que Triana cogiera una cosa. -Dijo Miriam- ·¿Y yo no desayuno? ·Mi amor, te intenté despertar pero como parecía que no me hacias caso pues te dejé durmiendo. Estabas muy mona. -Me dijo Rubius- ·Anda tonto, no digas tonterias. Ya salió Triana de su habitación y bajamos todos juntos a la caféteria a desayunar. Triana no podia parar de hablar sobre la boda con Cheeto, yo me alegraba por ella, se veia tan feliz... Cuando terminamos de desayunar, Triana y Cheeto se pusieron a preparar lo que le quedaba de la boda. La verdad es que lo estaban organizando muy rápido, asi que, alomejor no haría falta quedarse una semana más. Yo me fuí con Rubius a hablar un poco: ·Cariño, estamos de viaje y tal... Pero igualmente siempre es lo mismo. Al menos Triana y Cheeto organizan su vida y Miriam y Mangel miran las cosas para su hijo. ·Dices que... ¿Te aburro? ·¡¡No!! Nunca. El rubius, ¿Aburrirme a mí? Pero si es mi novio, lo mejor y lo más divertido. ·Te voy a ser sincero, desde que salimos ya no soy yo. Osea, ya no soy tan "el rubius" como antes... Soy más Rubén. ·Quieres decir que...¿Yo te he vuelto un amargado? ·No es que sea un amargado, es que ya no soy tan divertido como antes. La gente en mi canal y en twitter me pregunta que porque a penas subo videos y me dicen que ya no soy tan divertido como antes. ·Cari... Me siento mal. Por mi culpa... Te estas alejando de lo que más te gusta. ·Aver... No es eso.... Es que tú me has cambiado pero no se como. ·Pero a peor. Empezó a mirarme serio. ·Queria hablar contigo de esto, y voy hacerlo ahora. Creo que deberiamos no estar tanto tiempo juntos. Es decir, ser novios adolescentes que se ven de vez en cuando o quedan para ir a algún lado. ·Entonces... Cuando volvamos a casa, ¿A dónde iré? ·Puedes volver a Málaga si quieres. ·No, yo no me voy alejar de ti. ·Es que pienso que en verdad no estamos preparados para vivir juntos de verdad ¿Entiendes? ·¿Y Triana y Cheeto? ¿Y Miriam y Mangel? ·Triana y Cheeto se van a casar, van hacer una familia. Cheeto tiene trabajo y Triana es "la ama de casa". Miriam y Mangel se van a ir a vivir juntos y , me imagino, que Mangel se buscará un trabajo porque con el sueldo de Youtube no le llega para mantener una familia. ·Ya entiendo... Pero... Yo queria decirte que cuando volvieramos de Ibiza, me voy a buscar un trabajo. ·Pues buscaló. ·Pero... Si no me voy a quedar en tu casa tengo que comprarme otra o alquilarla y no tengo dinero para eso hasta que encuentre un trabajo. ·Pues hasta que no encuentres un trabajo y otra casa quedate en la mia y de Mangel. ·Vale... Pero, ¿Mangel o Cheeto saben esto? ·No, no se lo e dicho. Lo he pensado estos días y he decido decirtelo ahora. ·Vale, mi amor. ·Cari... ¿Estás triste? ·No, para nada. Me parece bien. ·Que si no te parece bien me lo dices y hacemos otra cosa para estar deacuerdo. ·Que si lo estoy. Te quiero. ·Y yo, mi vida. Nos dimos un beso y fuimos con Miriam y Mangel. La verdad esque le dije que estaba de acuerdo porque era su decisión y la verdad esque no queria que estuviera triste y dejara su canal de Youtube por mi culpa. Pero me hacia poca gracia irme de su casa. Disimulé que estaba feliz para no preocuparlo y nos fuimos a comer. Ya por la tarde se me pasó todo y olvidé lo ocurrido. Triana y Cheeto nos enseñaban las cosas de la boda que habian preparado hoy. Por la noche nos preparamos para volver a salir pero antes de que fuera a prepararme, Rubius vino a mi: ·Esta noche nos quedamos en el hotel. ·¿Por qué? ¿No quieres salir? ·Quiero que le digas a los demás que tú y yo no vamos a salir hoy, quiero que te arregles y cuando ellos se vayan bajes al restaurante de abajo. ¿Te parece bien? ·Sí, me parece perfecto. No me creia que Rubius haría algo así, pero lo hizo. Fuí a hacer lo que él me dijo y cuando bajé, estaba Rubius sentado en una mesa esperandome: ·¿Y esto? ·Quería darte una sorpresa ya que cuando volvamos estaremos menos tiempo juntos. Quiero disfrutar el viaje contigo más que con nada o nadie. ·Eres adorable, te amo. ·Yo más. Cenamos y cuando terminamos de cenar fuimos a la barra a beber y a hablar. El estaba más animado, se volvió más "el rubius" conmigo que nunca. ·Bueno, muyaya. Entonces un Vodka para ustéd, ¿no? ·Claro. ·Pues señor de la barra, pongame dos vodkas y no se vaya muy lejos que después pediremos más. Empezó a hablar conmigo diciendo tonterias y cosas muy graciosas. La verdad, me gustaban las conversaciones así con él. No eran tan serias como siempre. Bebimos y bebimos hasta acabar tan borrachos que no sabiamos ni lo que haciamos. Pero , no se por que, me acordé de todo lo que pasó. Empezamos a besarnos todo el camino hasta el ascensor, entramos en el ascensor y no paramos de besarnos, cuando salimos igual... Y así hasta llegar a la puerta de la habitación donde me estampo contra la puerta y me besaba mientras la abria. Ya dentro, me volvió a estampar contra la pared sin parar de besarme, empezó a desnudarse y decidí hacer lo mismo. Cuando estuvimos totalmente desnudos, me cogió de la cintura y me tiro a la cama. Él se puso encima mia sin parar de besarme y mirarme a los ojos. Hasta que nos enredamos entre el amor y el calor de nuestros cuerpos. Nunca podría haber imaginado una noche mejor.

lunes, 5 de agosto de 2013

Capitulo 24.

Me desperté, miré a Rubius, que dormía a mi lado, y le dije que fueramos a desayunar. A él le pareció bien y fuimos a desayunar. Cuando bajamos, estaban los demás desayunando: ·Hola, dormilones. -dijo Triana- ·Buenos días. -dijimos Rubius y yo a la par- ·Tenemos que ir preparando ya la boda. -dijo Cheeto- ·Tendremos que ir mirando los sitios donde celebrarlo, los invitados, los trajes, etc... -dijo Triana- ·Quizás nos quedemos un poco más del tiempo previsto, entonces. -dije yo- ·Pues se paga un poco más. -dijo Rubius- ·Pero, ¿No estaba pagado? -dije yo- ·Sí. Pero se puede pagar para estar más tiempo. -dijo él- ·Ah vale... -dije yo- Terminamos de desayunar y fuimos a vestirnos para salir por ahí, mientras que Cheeto y Triana preparaban su boda. Cuando yo estaba a punto de terminar de prepararme, me llegó una llamada: ·¿Sí? ·Lidia. Soy Alejandro. ·Eh... Hola. ¿Qué pasa? ·¿Sigues con Rubius? ·Pues claro... Pero si yo lo amo. ·Creia que os habiaís peleado y tal... ·Pero...¿Por qué? ·Por que... Como tuvo una pelea el otro día y tú te mosqueaste. ·¿Como sabes eso? ·Pues... Me lo han contado. ·Ale, no te creo. ·Es la verdad. ·No me mientas. Espera, espera... Ya losé. ¡Eras tú! ·Yo, ¿Qué? ·Eras tú el que intentó besarme y tuvo la pelea con Rubius. ·No deberias estar saliendo con él, es demasiado agresivo, ¿no lo viste? ·Joder, déjame ya. Eras tú el que le metió salsa, por decirlo así, él me quería defender. ·Pues ten cuidado vaya a ser que te pege. ·Se como es él, nunca me pegaría. ·Vale, lo que tú quieras. Pero cuando te haga daño, no vengas a suplicarme que vuelva contigo. ·Mira, Ale. Eres gilipollas. Yo te veía como un amigo, pero ya ni eso. Me has defraudado bastante, no quiero verte más en la vida. Colgé el teléfono y me senté en la cama a pensar: ·¿Por qué a mí? Osea, ¿Es que no podría vivir sin que nadie me moleste? Primero lo de esa foto que me enviaron por twitter y ahora esto. Yo no voy a dejar a Rubius, pero la gente ya me está tocando los cojones y eso que no tengo. Me levanté como si no hubiera pasado nada y salí de la habitación hacia donde estaba Rubius. Fuimos con Miriam y Mangel a dar un paseo por las playas de Ibiza. Estuvimos sentados en la arena y yo no podía parar de pensar en lo que me hizo Ale. Quería decirselo a Rubius... Pero no quería que se preocupara o fuera a hacerle algo. En ese momento, me dí cuenta. Ni yo estaba segura. Ya incluso tenía miedo de que Rubius le hiciera algo. Aquella noche estaba en mi cabeza y no podía olvidarla. Decidí decirselo, quería que hubiera sinceridad al máximo. No quería que nuestra relación se perdiera: ·Rubén... ·Dime, mi amor. ·Esta mañana me ha llamado Alejandro. ·¿Qué te ha dicho? ·Pues te lo diré todo... Que yo te dejara por como te portaste la otra noche. ·Mi amor, ¿Como sabe él eso? ·Por que... Él era el que intentó besarme. Pero yo no lo sabia, te lo juro. Me he enterado esta mañana. ·Pero será gilipollas este tío... Ese lo que quiere esque vuelvas con él. ·Él se cree que volveré con él, pero le he dejado bien clarito que no quiero verle en mi vida. ·Me parece bien, pasa de él. Yo no quiero más peleas. Ahí me dí cuenta de que aquella noche fué un accidente, Rubius no le gustaba pelearse. Esa noche queria protegerme. Ahí lo entendí todo. Fuimos a comer en un chiringuito de la playa y, después, fuimos de compras por las tiendas de Ibiza. Cheeto y Triana nos llamaron para que fueramos a ver donde ivan a celebrar la boda. Era precioso todo. Después, fuimos a casa a arreglarnos para salir de fiesta esta noche. Ibiza tenía de las mejores discotecas de España, había que aprovecharlas. Después de toda esa noche, volvimos a casa y fuimos a dormir.

viernes, 2 de agosto de 2013

Capitulo 23.

Me desperté y ví a Rubius a mi lado con el brazo hechado sobre mí, estaba un poco mosqueada todavía por lo de anoche, asi qué, quité su brazo de encima mia y ,como todavía tenía sueño, me fuí a dormir al sofá. Se despertó Miriam y cuando fué a la cocina, me vió en el sofá dormida y decidió despertarme: ·Lidia... ¿Qué haces? ·Dormir... ·¿Te has peleado con Rubius? ·Sigo mosqueada por lo de anoche. ·Tía, él te quería proteger. ·¿Y tenía que utilizar la violencia? ·Joder... Estaba super borracho. ¿Qué va a hacer? ·Pues que se controle, que yo no quiero que se meta en lios. ·Bueno... Levantá y ven a desayunar. Luego, si eso, hablas con él. ·Vale... Estaba desayunando cuando Rubius se despertó y vino a la cocina: ·Lidia. ¿Estás bien? ·Perfectamente. ¿Y tú? ·Lidia, no te mosquees. Por favor... Yo te amo. ·Y yo también te amo más que a nadie en el mundo, Rubén. Pero no me hizo gracia lo de anoche. ·Te juro que no volverá a pasar, mi amor. Venga que hoy nos vamos a Ibiza, no estés así. ·Bue... Es que no me puedo enfadar contigo. ·Ni yo contigo, cielo. Eres demasiado perfecta. ·Vale. Para ya. Desayuna y ponte a preparar las maletas conmigo... Pero prometeme que no me volverás a hacer esto. ·Te lo prometo por lo que quieras, Lidia. ·Te creo, mi vida. ·Menos mal... Por que sino tendría que hacerte una sorpresa, ya me lo he ahorrado. ·¡Oye! ·Era broma, mi amor. A ti te tengo que sorprender siempre. Te amo. ·Ois... Y yo. Eres adorable. Empezamos a preparar las maletas juntos y Miriam y Mangel también. Con todo listo, llamamos a Cheeto y a Triana para ir al aeropuerto todos. Después de ir a donde estaban Cheeto y Triana, pedimos un taxi que nos llevara al aeropuerto. Ya allí, esperamos el avión. Miriam estaba super nerviosa ya que nunca se había subido en un avión. Triana también estaba nerviosa por que se casaría con Cheeto en Ibiza. Y yo estaba muy tranquila, yo era la única que ni tenía nada interesante. Bueno sí, para mí Rubius era lo más interesante y perfecto del mundo. Nos montamos en el avión. Estuvimos dormidos hasta que llegamos. Cuando llegamos, fuimos al hotel, dejamos las maletas y caimos rendidos en nuestras respectivas camas.