sábado, 27 de julio de 2013
Capitulo 20.
Desperté y fuí a desayunar con Rubius cuando, de repente, llamaron a la puerta.
Eran Miriam y Mangel que habían vuelto del hospital.
Abrí, cogí a Miriam del brazo y la llevé a la cocina:
·Explicame todo lo que no sepa.
·Pues... Vamos a tener el bebé y si es niño se llamará como su padre y si es niña se llamará Victoria.
·Vaya. Que bien decidido lo teneis.
·Esque tenemos muchas ganas.
·Pero cuando lo hicisteís... ¿Pensabaís en hacer un bebé?
·Que vá. Pero si Mangel estaba super confuso y nervioso, se notaba que no se esperaba esto.
·Claro. Es de esos que creen que a la primera nunca se acierta, ¿No?
·Supongo que sí.
·¿Algo más?... ¿Lo sabe tu madre?
·Pff... Mi madre... ¡Joder! No me acordaba. ¿Y cómo se lo cuento?
·Pues... Díselo por teléfono y dile que cuando nazca el bebé, irás a verla.
·¿Y si me obliga a abortar?
·Aver... Vas a cumplir 18, asi qué, podrás hacer lo que quieras.
·Pero todavía no los tengo.
·Cuando nazca el bebé ya los tendrás. Es tu bebé, solo tuyo y punto...Bueno, y de Mangel pero... ¡Miriam! Si abortas es por que no quieres ese hijo de verdad.
·Yo lo quiero tener y lo voy a tener seguro, será dificil pero voy hacerlo.
·Así me gusta. Ahora llama a tu madre.
·¡Coño! Llamala tú.
·Eres una cagada, tía.
·Ya lo sé. Pero... ¿Y si deja de quererme?
·Es tu madre, una madre nunca te abandona.
·Vale... Allá voy.
Miriam llamó a su madre y puso el altavoz para que yo también escuchara la conversación:
·Mamá...
·¡Miriam! Cuanto tiempo, cielo. Tu padre y yo te hechamos de menos.
·Y yo a vosotros, mamá... Pero te he llamado para decirte una cosa.
·¿Qué pasa? ¿Es algo malo, Miriam?
·Depende desde el punto de vista que lo mires, será bueno o malo.
·Cuentalo ya, por favor.
·Vale... Bueno. Ayer me desmayé en la discoteca y me llevaron a urgencias. Me dijeron que me había mareado por que estaba...
·¿Qué te pasa?
·Mamá. Estoy embarazada.
·¿Enserio? ¿Desde cuándo?
·Desde hace una semana.
·Hija. ¿Miguel Ángel quiere tenerlo?
·Si. Los dos estamos de acuerdo con tenerlo.
·¿Vais a saber cuidarlo?
·Espero que sí.
·Pero... ¿Vais a vivir Tú, Miguel Ángel, Lidia, Rubén y el bebé en la misma casa?
·Pues... No sé. Supongo que Mangel querrá seguir con Rubius.
·Aver... A mí no me digas motes, dime los nombres bien.
·Qué Miguel Ángel y Rubén son inseparables, no creo que se quieran separar.
·Tendrá que elegir entre tú o su mejor amigo.
·Mamá. Eso es imposible. Hablaré con Mangel de donde viviremos.
·Hija. Yo pienso que sois demasiado jóvenes para tener un hijo y Miguel Ángel es muy fiestero. ¿Se podrá poner serio?
·Conozco a Miguel Ángel y cuando se tiene que poner serio, se pone.
·Habladlo mejor. Pero quiero que sepas que hagas lo que hagas te apoyaré. Eres mi hija y te quiero.
·Gracias mamá. Cuando pueda iré a verte.
·Vale Miriam. Te dejo que lo hableis. Adiós.
·Adiós mamá.
Miriam estaba bastante confusa y hablaría con Mangel después de que yo desayunara, cuando estuviera más tranquila.
Terminé de desayunar con Rubius, le dí un beso a Rubius, cogí a Miriam del brazo y fuimos a hablar con Mangel:
·Mangel. Hablemos más sobre esto.-le dijo Miriam-
·¿Qué pasa? Mi presiosa Miriam.
·Pongamonos serios.
·Vale. Pues preciosa Miriam. ¿Qué pasa?
·¿El bebé vivirá aquí? No tenemos espacio.
·Joder... Tienes razón. ¿Quieres que busquemos una casa para vivir juntos?
·Pues me parecería mejor.
·Pero me va a costar irme de esta casa, he tenido tantos buenos momento aquí y separarme de Rubius me costará mucho. Pero si es por nuestro futuro hijo y por tí, podré hacerlo.
·¿De verdad? Dios, Mangel. Te amo tanto.
Se besaron apasionadamente, mientras, yo salía de la habitación, los dejé a solas y me fuí con Rubius a contarle todo:
·Hola, mi amor.
·Te estabas olvidando de mí, ¿No?
·No digas eso, cari. Yo nunca te olvidaré.
·Ya lo sé, mi vida. Si era una broma. Al final, ¿Qué pasa con Mangel y Miriam?
·Pues están pensando en comprarse una casa para vivir juntos con el bebé.
·Espera, espera, espera. Joder. No me lo creo, creia que Mangel y yo no nos separariamos en la vida. Temía que algún día nos enamoraramos en serio de alguien y nos separaramos.
·Rubius. Yo siempre he pensado que una amistad verdadera nunca es inrompible. Si él se va a vivir con Miriam, buscará una casa en este barrio para estar como ahora. Te juro que seguireis así y que nunca os separareis.
·Estoy seguro de que él y yo no nos separaremos.
·Cuando Miriam y él terminen de hablar, vé a hablar con él.
·Lo haré. Gracias, mi niña. Te amo.
·Yo más, cariño.
Empezamos a besarnos y ,cuando terminados, Rubius fué a hablar con Mangel y Miriam vino conmigo.
De repente, llamaron al timbre y fuí a ver quien era.
Eran Triana y Cheeto. No me acordaba de que ellos venian ya, fuí a abrirles y cuando entraron Miriam y yo empezamos a explicarles todo lo que había pasado.
Llamamos a Mangel y Rubius para que vinieran a ver a Cheeto y a Triana.
Nos preparamos y fuimos a acompañarles hasta el hotel para que dejaran las maletas.
Cuando llegamos y dejaron las maletas dimos vueltas por Madrid hasta las tantas de la noche, cenamos en un bar que había cerca del hotel de Triana y Cheeto y, cuando acabamos, ellos se fueron al hotel y nosotros a casa de Rubius y Mangel.
Llegamos a las 2 de la mañana y fuimos a dormir.
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